LA ARQUITECTURA E INSTALACIONES

 

ARQUITECTURA

El Instituto (IES) Cardenal Cisneros de Madrid está situado en la calle de los Reyes nº 4, lugar cercano a la Plaza de España, calle de la Princesa, y a la Gran Vía de Madrid.

En cuanto a su arquitectura, el elemento arquitectónico más representativo es una monumental  escalera imperial, de mármol blanco, iluminada naturalmente por vidrieras que reproducen grecas y el escudo del Cardenal Cisneros; comunica los distintos pisos, salvo el cuerpo superior de coronación, que dispone de otra escalera desde su planta de arranque, inmediata inferio

El Instituto del Cardenal Cisneros se crea sin edificio propio, comienza su recorrido junto con la Facultad de Filosofía en el Seminario de Nobles, después Hospital Militar, sito en el solar de Moncloa que hoy alberga al Ministerio del Aire, pero el Instituto y la Facultad de Filosofía se trasladan al Convento de las Salesas Reales porque Moncloa está lejos del centro de Madrid y no existe la Gran Vía, ni el Barrio de Arguelles. Además el edificio se necesita para albergar a las tropas que luchan en la guerra Carlista.

Ampliados los estudios pasaron éstos al convento llamado de las Salesas Nuevas, sito en la calle Ancha, donde ya puede decirse que quedó constituida la Universidad, trasladada en 1845, al edificio del noviciado de los Jesuitas de Madrid (había sido desamortizado con anterioridad) con el nombre de Instituto del Noviciado, donde comienza compartiendo siete aulas, dos laboratorios, un gabinete y el patio del rector.

Por su parte, el edificio del Instituto del Cardenal Cisneros comienza a ser construido en 1877 por el arquitecto albacetense Francisco Jareño y Alarcón, terminándose las obras en 1888. sello «Ommia perfundat luce» (el saber todo lo inunda con su luz) con los estudios universitarios.

Maqueta de 1830 de León Gil de Palacio

Ángel Fernández de los Ríos en su Guía de Madrid (1876), añade datos sobre el antiguo edificio y nos ilustra en el caos urbanístico característico de aquel Madrid decimonónico señalando que es un edificio de ningún valor artístico, muy deteriorado por haber sido cuartel de infantería desde la extinción de la Compañía, empotrado en una manzana y paulatinamente derribado a trozos para dar por resultado una construcción vulgar, oprimida entre una casa de vecindad, dos hornos de tahona y porción de casas de vivienda de las más humildes de Madrid, que no tiene rival en eso de situar los establecimientos irreflexivamente y malgastar el dinero con ellos. Hasta 1888 es un invitado que comparte espacios con la Facultad de Filosofía, Derecho y Ciencias pero son tantas las necesidades de reformas que en el primer año de su ocupación por los alumnos se derrumba y hay que construir un edificio de nueva planta, el que hoy conocemos en la calle de San Bernardo con vuelta a la calle Reyes y   además en su mismo edificio. La falta de espacio y de higiene y la carencia de un edificio propio fueron las principales causas que motivaron la construcción de un edificio independiente y en 1876 se adquiere del Marques de Linares su solar actual, siendo ministro de Fomento Don Francisco de Borja Queipo de Llano, conde de Toreno, antiguo alumno del Instituto.

En el Curso 1953-1954, el Instituto se amplió, levantando un tercer piso, conocido popularmente en la época como “el palomar” al que antes se hizo mención.

En 1957 se ocuparon algunas dependencias de la antigua Universidad, aprovechando el traslado de algunas Facultades a la Ciudad Universitaria.

El edificio presenta una estructura arquitectónica en tres plantas (semi sótano o Baja +2), y cuerpo retranqueado de coronación, conocido como “el palomar”, a  las  que se les  adosa un cubo de 21 metros de altura, que alberga la escalera principal. En los  pisos superiores, amplios corredores articulan la circulación de los alumnos. Los grandes ventanales permiten un aprovechamiento óptimo de la luz natural y facilitan la ventilación.  La edificación se completaba con espacios exteriores: un patio de recreo y un jardín botánico.

Las magníficas vidrieras del IES Cardenal Cisneros se realizaron entre 1898 y 1905, y son obra del francés José Maumejean, nombrado vidriero oficial de la Casa Real por Alfonso XII.

Las aulas, en un principio,  eran escalonadas, con bancos corridos donde se sentaban los alumnos; enfrente la tarima desde la que el Catedrático o Ayudante dispensaba las lecciones. Sólo se conserva con esta estructura el aula 20 o Aula Magna.

El edificio es grandioso y tiene una sólida construcción pero el deterioro producido por el paso del tiempo ha exigido una rehabilitación a fondo, que se ha llevado a cabo en diferentes actuaciones desde el año 1979 hasta el momento actual.

Situado entre la Plaza de España y San Bernardo resulta invisible al primer golpe de vista del paseante, quedando oculto como uno más entre otros edificios de la zona. Solo los curiosos conocen que hay muros que ocultan historias y una mirada a su interior nos ha de narrar una historia de la pedagogía para aquellos que la queremos leer. Su singularidad radica en que se ha conservado tal y como fue concebido y así, se presenta, en su exterior, en un austero color rojizo que contrasta con la luminosidad de su interior, espacio ennoblecido con suelos de mármol blanco y maderas nobles, en el la escalera es el gran recibidor, espacio magnificente que constituye la primera impresión que recibe el alumno. Consta de tres tramos con dos mesetas: el primer tramo esta adosado al muro y la primera meseta es la encargada de distribuir a los alumnos por las aulas del primer piso. En la segunda meseta se desdobla para encontramos al final un amplio espacio coronado por tres vidrieras que se realizaron entre 1898 y 1905 y son obra del francés José Maumejean, nombrado vidriero oficial de la Casa Real por Alfonso XII. La ornamentación es austera, sobria con solidas columnas de piedra que nos muestran una decoración sin concesiones a lo frívolo como la actividad que se desarrolla allí: la educación de las jóvenes generaciones.

INSTALACIONES

Entre sus instalaciones destacan el Gabinete de Historia Natural,  con una vasta colección de minerales (rocas y fósiles), animales disecados, cráneo de un gorila donado al Instituto y primero que llegó a la Comunidad de Madrid, en 1871, esqueleto humano artificial, el cuerpo de un hombree  clástico, de cartón piedra, comprado en París en 1.877, de 1,95 metros de altura, descompuesto para su estudio en 200 piezas, modelo anatómico humano con más de 1000 detalles a tamaño natural,  del que sólo hay  tres  en el mundo, su espléndida Biblioteca con un fondo bibliográfico de  mas de 30.000 ejemplares, algunos muy antiguos, el Jardín Botánico, diferentes  laboratorios entre los que destacan el de Ciencias Naturales y  Física y de Química, el magnífico Salón de Actos, la Biblioteca virtual con más de 197 libros de los que 74 son del siglo XIX , un Gimnasio, instalaciones deportivas exteriores etc…. El edificio es grandioso y tiene una sólida construcción, pero el deterioro producido por el paso del tiempo ha exigido una rehabilitación a fondo, que se ha llevado a cabo en diferentes actuaciones desde el año 1979 hasta el momento actual.

Laboratorios, entre los que destacan el de Ciencias Naturales, Física y Química y un magnífico Salón de Actos.

Su biblioteca, mientras que la del Instituto de San Isidro con más de 80.000 volúmenes se convierte en la biblioteca de la  la Universidad, en el Instituto Cardenal Cisneros comienza a crearse una biblioteca escolar a partir de la promulgación de la ley Moyano (1858) para la que se cuenta con los ejemplares de la Universidad de Alcalá, pues el 2 de octubre de 1848, Vicente de la Fuente (último rector del Colegio de Málaga) fue comisionado para trasladar la biblioteca de la Universidad Complutense a la Central de Madrid. Se distribuyó, clasificó y colocó en el tiempo de tres meses los 20.000 volúmenes que la formaban en el establecimiento que se abrió en Madrid, en la calle de San Bernardo. Por ello, este Instituto dispuso de un fondo bibliográfico de más de 30.000 ejemplares, algunos muy antiguos como puede comprobarse en la Biblioteca virtual con más de 197 libros de los que 74 son del siglo XIX.

El aula magna (aula 20) del IES del Cardenal Cisneros se conserva el estrado original desde la que el Catedrático o Ayudante dispensaba las lecciones, separado por una tarima de 1 metro de altura, rodeada por una trabajada verja metálica a modo de barandilla que realzaba la autoridad del catedrático. Detrás de él, un juego de paneles de pizarra articulados permite un máximo empleo de la tiza durante las explicaciones. Con mapas en las paredes. Las aulas, en un principio eran escalonadas para facilitar la visión del profesor, con bancos corridos situados perpendicularmente a los lados del pasillo central, donde se sentaban los alumnos que esperaban al profesor en pie al inicio de cada clase.

Dispone el Instituto de Gabinetes con el mejor material científico de Historia Natural, Agricultura, Geología, Fisiología e Higiene, Física, Filosofía, Literatura, Química, Matemáticas, Geografía e Historia que proceden de diferentes compras en distintas épocas, así como de un Gimnasio, instalaciones deportivas exteriores, el Jardín Botánico etc..

Fuentes: Doña Carmen Rodriguez Guerrero; D.Isidro Fandón Guerra; Manuel Blas, (manuelblasdos.blogspot.com.es), y  D. Santiago de la Fuente Fernández:  fuenterrebollo.com; a los que agradecemos la toma de algún o algunos datos o/y  fotografías, con su consentimiento.

Además, agradecemos a la antigua Dirección del Instituto, con el Director D. Pedro Palacios Ortega a la cabeza y a la nueva Dirección actual  con la Directora  Dña. María García Fernandez, las facilidades que nos ha dado para efectuar las visitas a diferentes aulas,  Gabinetes y otros espacios del mismo, tratando siempre por nuestra parte en no interferir en ninguna de las  actividades académicas.

 

 

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